sábado, 11 de marzo de 2017

UNA IMAGEN DISTORSIONADA DE LA REGIÓN DE MURCIA

 
Cualquiera que se dejara llevar por el ruido político-mediático de los últimos años, y especialmente el de estos días, a buen seguro que sacaría una conclusión clara: la Región de Murcia no tiene remedio y ha de ser sin duda una de las comunidades autónomas con más corruptos por metro cuadrado, si no la que más. Pues bien, nada más lejos de la realidad: Murcia no solo no es la más "corrupta" de España, sino que además se sitúa entre las cuatro autonomías con menores índices de corrupción, solo por detrás de La Rioja, Cantabria y Extremadura. Y no se trata de ningún estudio encargado "ad hoc" por el Gobierno regional de Murcia o por algún "think tank" afín al PP, sino que son datos extraídos del Índice de Competitividad Regional que cada tres años publica la Comisión Europea.

Lo que, desde luego, no es ninguna sorpresa es que quien ostente la peor nota sea Andalucía, buque insignia del socialismo hispano. Por cierto, de ese mismo PSOE que en la Región de Murcia utiliza sistemáticamente los resortes judiciales para perseguir a miembros del PP cuyo principal pecado consiste en ganarles en las urnas y que, con ello, contribuye también a generar una pésima imagen de la política y la sociedad murcianas, a las que presentan como la perfecta materialización del cervantino patio de Monipodio. Injusta distorsión a la que prestan también su ayuda otros partidos políticos (y no solo Podemos) y desde hace tiempo algún que otro medio de comunicación regional que, por ejemplo, no se ha hecho eco alguno de estas conclusiones de Bruselas sobre uno de los asuntos a los que tantos titulares dedican.

Pero ya se sabe: si la teoría, o el prejuicio instalado, o la propaganda, no se corresponden con la realidad, tanto peor para la realidad. Afortunadamente, una nítida mayoría de los votantes murcianos sí dejan patente una y otra vez que no viven en esa realidad paralela que algunos se empeñan en construir.