martes, 10 de enero de 2017

PEDRO JOTA: CONTRA MARIANO SIEMPRE

"... hay quien ha aprovechado este último revés económico (los seis millones de parados registrados por la EPA en abril de 2013) para presentarlo como poco menos que fatal e irresoluble y, de paso, dar rienda suelta a determinadas obsesiones. Porque no dejan de resultar divertidos los en los últimos días frecuentes ejercicios de política-ficción de ciertos 'líderes de opinión', cuya fatuidad les lleva a atribuirse a sí mismos tal capacidad de influencia en todo un grupo parlamentario de 185 diputados que llegan a soñar con la inminencia de una especie de rebelión interna; y que incluso se permiten concederle un escaso plazo de vida política a quien preside, además del Gobierno de la nación, el partido que gobierna la inmensa mayoría de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos. Se trata, en cualquier caso, de la nueva y brillante solución milagrosa que aportan algunos como paso previo y necesario a la salida de la crisis. 

Pues bien, aunque de ilusión también se vive, solo cabe aducir que, en primer lugar, ni tan siquiera hemos alcanzado la mitad de la legislatura, por lo que todavía queda muchísima contienda por disputar y en ningún caso se puede dar nada por sentado; y, en segundo lugar, si alguna virtud resulta indiscutible en el denostado Mariano es precisamente su inusitada capacidad de aguante y supervivencia política, que tanta irritación despierta en algunos. Porque quizá sea apropiado responder a las prisas e impaciencia del furibundo antimarianismo mediático con la conocida frase literaria de Juan Ruiz de Alarcón, falsamente atribuida a Zorrilla y su 'Don Juan Tenorio': 'Los muertos que vos matáis gozan de buena salud'. Al tiempo". 

De esta forma glosé aquí mismo, hace tres años y medio, una frenética campaña personal contra Mariano Rajoy emprendida desde tiempo atrás por cierta "unión de intereses" liderada por quienes, como Pedro J. Ramírez, presentaban su común y radical animadversión hacia el presidente del Gobierno como irreductible defensa de los supuestamente traicionados postulados ideológicos del centro-derecha. Una campaña que se intensificaba entonces al calor de unos datos económicos adversos cuya culpabilidad atribuía a su Gobierno (directa responsabilidad que, por cierto, desapareció como por ensalmo cuando empezaron a mejorar ostensiblemente). ¿Y qué pecado había cometido Mariano? Básicamente, no mostrarse receptivo a favorecer determinados proyectos mediáticos. Pero, tal y como me permití pronosticar, los muertos (en este caso, el muerto) que algunos, confundiendo deseos con realidad, mataban, gozaban de buena salud. Y ahí lo tenemos: todavía en La Moncloa tras imponerse dos veces consecutivas en las urnas, contra viento y marea y tras superar la más grave crisis económica, social y política de la historia reciente.

Y no será porque el propio Pedro J. Ramírez no haya intentado su derrocamiento sin pasar por comicios, desde su eco de las "fotocopias de fotocopias" de los papeles de Bárcenas, del que su periódico se convirtió en el mejor abogado defensor, y los mensajes sacados de contexto entre el ex tesorero y Rajoy. Pero, ay, la línea editorial que Pedro Jota imprimió a 'El Mundo', es decir, contra Mariano siempre, no se vio acompañada por una buena cuenta de resultados, lo que llevó al consejo de administración a cesarle como director. Algo que, por supuesto, su proverbial megalomanía (que nunca le ha impedido ser un gran periodista) aprovechó para presentarse como víctima del Gobierno de turno, mercancía que le compraron sobre todo los que andan empeñados en que Mariano es el origen de todos los males.

Para fortuna del pluralismo informativo y la libertad de expresión, la pluma de Pedro Jota, aunque de influencia cada vez más menguante, no se ha quedado sin tinta. Es más: a buen seguro que levantará expectación la próxima encuesta que encargue el periódico que él mismo ha fundado, "El Español". Tras asignarle Pedro Jota 47 escaños a su loado y protegido Albert Rivera a la misma vez que los demás sondeos le vaticinan, en el mejor de los casos, mantenerse en sus actuales 32; y después de que en su última "encuesta-bomba" le atribuyera nada menos que 51 diputados a una hipotética (y fantasiosa) escisión del PP encabezada por su (ahora) añorado José María Aznar, pese a que quien ha sido un magnífico presidente del Gobierno haya negado tajantemente cualquier pretensión de rivalizar electoralmente con el partido que él mismo refundó; no sería descartable que el siguiente estudio demoscópico del nuevo diario otorgara otra cincuentena de escaños a una candidatura liderada por el propio Pedro Jota y compuesta por otros próceres de ese furibundo antimarianismo mediático de "las esencias", que, por ejemplo, podría presentarse bajo las siglas CMS (Contra Mariano Siempre).

Quién sabe, puestos a invertarse cuñas que dividan al centro-derecha nacional con la (vana) intención de debilitar a su denostado y eternamente "amortizado" Mariano Rajoy, que encima ahora no deja de ganar elecciones el muy "jodío", por qué no dar ese definitivo paso. Mucho ánimo. Y es que cuando determinadas obsesiones se vuelven contumaces, lo ridículo alcanza niveles verdaderamente esperpénticos. Y ya se sabe lo que hace el león cuando se aburre: matar moscas con el rabo.