lunes, 5 de diciembre de 2016

Y AL FINAL, NOS QUEDARÁ MARIANO

 
Está claro que los referendum los carga el diablo, encarnado en el populista de turno. Las reformas constitucionales que planteaba Matteo Renzi eran en general sensatas (acabar con el sistema de bicameralismo perfecto, despojar de poder a las regiones, reducción del número de parlamentarios...), pero cometió el tremendo error, no exento de arrogancia, de unir su futuro político al resultado de las urnas... y estas, ciertamente, han sido contundentes: 60% de "noes" frente a un 40% de "síes". La modernización de una Constitución que nació con la intención de evitar el surgimiento de otro Mussolini ha recibido una patada en salva sea la parte de Renzi, que para más inri no debía su cargo de Primer Ministro al voto de los italianos en elecciones.

Así que el panorama político que se presenta en el país transalpino, tras un interregno que lleve a los comicios de 2018, es verdaderamente alentador y edificante: básicamente entre el vociferante populista de ultraizquierda Beppe Grillo y... el regreso del incombustible y siempre estrafalario Berlusconi, que a sus 80 años pretende resurgir de sus cenizas, algo que, por increíble que parezca, puede conseguir.

Aquí en España, los chavistas de Podemos han celebrado esta victoria del "no" en el referéndum "renziano" como un triunfo suyo, pese a la contradicción que supone felicitarse por el mantenimiento de las esencias constitucionales en Italia, que es la postura defendida por los populistas de allá, mientras aquí abogan por justo lo contrario: erradicar la Constitución vigente, "abrir el candado del 78". Pero de lo que se trata es de apuntarse a cualquier movimiento que ponga supuestamente en duda al "sistema" o conlleve inestabilidad política, algo a lo que, por otra parte, los italianos están más que acostumbrados.

Para finalizar, un pequeño detalle: Cameron tentó la suerte y cayó arrollado por el sorprendente triunfo del "Brexit"; Hollande, en niveles históricos de impopularidad, ha renunciado oficialmente a intentar repetir como presidente de la República francesa llevándose consigo a un PSF tan desahuciado que difícilmente Valls podrá hacerlo resurgir; y Renzi acaba de morder el polvo muy al "cameroniano" modo. ¿Qué jefes del Ejecutivo quedan vivos entre las principales economías europeas? Una Angela Merkel que tendrá que afrontar pronto unas elecciones que se le presentan francamente adversas... y nuestro Mariano Rajoy, que en cambio ha vencido recientemente en las urnas en dos ocasiones consecutivas y acaba de formar por fin Gobierno.

Y al final, nos quedará Mariano. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.