martes, 5 de julio de 2016

CREACIÓN DE EMPLEO, GARANTÍA DE LAS PENSIONES


Tras la segunda mayor bajada del desempleo en un mes de junio de toda la serie histórica, solo superada en 1996, el paro se sitúa en su nivel más bajo en siete años: esto es, en España no teníamos menos parados registrados desde septiembre de 2009, dos años antes de que el PP llegara al Gobierno y tuviera que afrontar un aumento de 3,5 millones de parados que dejó como legado el PSOE de Zapatero. Además, en términos desestacionalizados, el desempleo ha experimentado su mayor descenso de la historia. Con todo, en los últimos doce meses, el paro ha bajado en 353.250 personas, lo que supone una reducción interanual del 8,57%, el mejor porcentaje desde 1999.

Pero también se baten récords en cuanto a afiliados a la Seguridad Social, esto es, en creación neta de puestos de trabajo: 98.432 cotizantes más, los mejores guarismos en junio de toda la década. Con lo cual continúa creciendo el número de ocupados hasta situarse en 17.760.271, que significa su mayor nivel desde julio de 2010, de nuevo antes de que el PP de Mariano Rajoy cogiera las riendas del Gobierno. Por tanto, el objetivo de 20 millones de cotizantes en 2020, la mejor garantía además del sostenimiento del sistema de pensiones, se presenta como perfectamente alcanzable; siempre y cuando, claro está, no nos desviemos del camino de las reformas económicas flexibilizadoras y liberalizadoras.

Datos tan significativamente positivos, pese a los consabidos 'peros' de quienes jamás le van a reconocer una al Gobierno de 'la derecha', se dieron a conocer justo después de la polémica generada a propósito de la utilización del fondo de reserva de pensiones para pagar las contributivas y la extra de julio. Una medida que han aprovechado algunos para intentar crear alarmismo por medio de unas críticas recubiertas de una demagogia tan en boga: que este Gobierno 'se funde' 'la hucha' de las pensiones por no haber 'rescatado' a las personas y sí a los bancos (como si los que cobran sus nóminas y tienen sus ahorros en las entidades financieras fueran algo así como especímenes extraterrestres), que debería haberse preocupado por el futuro de las personas y no por los mercados (tres cuartos de lo mismo: del buen funcionamiento de los mercados depende el crecimiento de la economía y la creación de empleo, de lo que se benefician también personas)... Pero, en fin, tampoco podíamos esperar a estas alturas otro nivel en ciertos contendientes del debate político.

Pues bien: no está de más recordar que el fondo de reserva, que por cierto existe gracias a una iniciativa en su día del malvado PP, se creó para, en situaciones concretas de contingencia, pagar las extraordinarias a los pensionistas sin tener que recurrir a créditos y recursos ajenos al sistema de Seguridad Social. Qué lejos quedan aquellos tiempos en los que, bajo el progresismo del PSOE zapateril, se congelaron las pensiones; en cambio ahora, e incluso en los peores años de la crisis, se ha procurado que los pensionistas no pierdan poder adquisitivo. Lo cual se hace posible, entre otras razones, en virtud a que actualmente se generan 1.500 puestos de trabajo al día, frente a los 1.400 empleos que se destruían cada día bajo Gobiernos del PSOE. Hasta el punto de que, gracias al crecimiento sostenido de afiliados a la Seguridad Social que ha tenido lugar en los últimos años, la proporción actual es de siete cotizantes por cada pensionista.

Porque cabe puntualizar que nuestro sistema público de pensiones es de reparto, y no de capitalización, y por tanto la sostenibilidad de las pensiones del futuro dependerá, más que de la acumulación individual de cotizaciones a lo largo de las vidas laborales, de aquello que aporten quienes trabajen y paguen impuestos en cada momento concreto. Y la mejor garantía, por tanto, continúa siendo que se generen cada vez más puestos de trabajo; y queda demostrado bajo qué medidas y políticas se crean mejores condiciones para que eso ocurra.