lunes, 2 de mayo de 2016

CIUDADANOS... HASTA EN EL INFIERNO

Impagable esta foto de ayer: Miguel Gutiérrez, Begoña Villacís y Marta Rivera de la Cruz, rodeados de banderas rojas en la manifestación del 1º de mayo celebrada ayer en Madrid. La pregunta que cabe hacerse es qué pintaban tan destacados dirigentes de Ciudadanos, un partido supuestamente inclinado al liberalismo y a la modernización y dinamización de la economía, en un acto convocado por un sindicalismo izquierdista rancio y anclado en prejuicios socialistas absolutamente ruinosos y fracasados. ¿Quizá acudieron a apoyar una de las demandas más insistentemente repetidas allí, la derogación de una reforma laboral que ha flexibilizado los convenios y que, precisamente por ello, ha dejado prácticamente sin poder de decisión a unas organizaciones 'verticales' que, lejos de contribuir a la creación de empleo, se dedicaban a gestionar un paro que en último término promovían?

Ciertamente, no tendría por qué sorprendernos, dado el carácter eminentemente socialista en lo económico del fallido pacto 'de investidura' entre Sánchez y Rivera, entre PSOE y Ciudadanos. Que, recordemos, recogía, entre otras, las siguientes medidas: limitarse a mantener (eso sí, menos mal) el IRPF tal y como está frente a la nueva bajada que propugna el PP, pero subir otros impuestos como el de Sociedades o el de Sucesiones y Donaciones; incrementar el gasto público nada menos que en 50.000 millones de euros; reformar el artículo 135 de la Constitución para convertir en papel mojado la estabilidad presupuestaria; y, por supuesto, la revisión de... la misma reforma laboral (lo que, según el PSOE, llevaría a su derogación 'de facto'). Un acuerdo, por tanto, al que no le harían ascos esos sindicatos de la socialburocracia llamados 'de clase'; y muy a pesar de que, en un patético intento de buscar el apoyo 'patriótico' y 'gratis et amore' del PP a la investidura de Pedro Sánchez, se haya llegado a presentar semejante compendio de socialismo incluso como 'asumible' para los cánones ideológicos del centro-derecha liberal.

Aunque seamos claros: como partido del centro (de la nada), de lo que se trata fundamentalmente es de pescar votos a izquierda y a derecha, de arriba y de abajo. Y si hay que hacer acto de presencia en el mismísimo infierno, se va, y punto.