lunes, 22 de febrero de 2016

QUÉ TENDRÁ LA VICEPRESIDENCIA DE SÁNCHEZ

Las 'firmes convicciones' de las que el estadista Sánchez presumía en una entrevista le están llevando a pactar su investidura a dos bandas, y además al unísono: con la ultraizquierda chavista de Podemos y su intervencionismo económico (y político) asfixiante, a la vez que con la 'derecha civilizada' (palabras textuales suyas) de Ciudadanos y su 'neoliberal' contrato único. Es sin duda la verdadera apoteosis del 'centrismo', o más bien del 'centro de la nada'. Pero miremos concretamente a su 'derecha'; solo la ‘pactable’, claro.

De esta guisa se pronunció Albert Rivera en noviembre de 2015, en plena precampaña electoral del 20-D: ‘No entraremos en ningún Gobierno que no presidamos nosotros'. Pues bien, ahora, según se desprende de una entrevista en la SER, parece que está dispuesto a envianársela, porque, quién sabe, igual no se va a ver en otra. Y menos ante tamaña oportunidad de oro para hacerse con el que se ha convertido en el puesto más codiciado por la llamada 'nueva política', tan desinteresada y regeneradora ella: vicepresidente de un Ejecutivo presidido por un Pedro Sánchez que aspira a manejar a su antojo. Misma demanda, y misma intención, de Iglesias Turrión, mira por dónde. La vicepresidencia del Gobierno es ahora el oscuro objeto del deseo de quienes han venido a desterrar los deleznables hábitos de la 'vieja política'.

Ahora bien, ya nos explicarán cómo lo harán posible con únicamente 130 escaños, solo siete más que los que tiene el PP en solitario y a nada menos que 46 de la mayoría absoluta en el Parlamento. ¿O acaso el 'cuento de la lechera' del pacto PSOE-Ciudadanos (esto es, entre el segundo y el cuarto) da por hecho el apoyo o la abstención del PP (el partido ganador de las elecciones), pero sin contar para nada con él, tras despreciarle y someterle a una humillación tras otra y, para más inri, apelando a la ‘responsabilidad’ (ay, la derecha, tan detestable pero siempre dispuesta a ser sensata) y a un 'patriotismo' basado en permitir que alguien de tan escasa estatura política como Pedro Sánchez presida el Gobierno de España (que, es cierto, ha sobrevivido hasta a Zapatero), y bajo el abracadabrante argumento de impedir que él mismo le entregue los resortes del Estado a Iglesias Turrión y su panda de chavistas (algo que, en cualquier caso, sería de su exclusiva responsabilidad y no del PP, que por supuesto votaría en contra de cualquier coalición que incluyera a Podemos)?

Hombre, se puede ser ingenuo y un 'pringao' a más no poder, pero alcanzar tan altos niveles de imbecilidad y papanatismo resulta harto difícil. Incluso en el PP, creánme.