viernes, 16 de octubre de 2015

EL CAMINO SEÑALADO POR EL PSOE DE SÁNCHEZ

520.000 empleos en lo que llevamos de año (un millón en total desde que empezó la legislatura) y 350.000 parados menos que los que dejó Zapatero; con todo, España crea la mitad de puestos de trabajo de toda la Unión Europea. ¿Y cuál es la gran promesa recientemente anunciada, y por tanto reafirmada, por el PSOE y por Pedro Sánchez en persona? Justamente, derogar la reforma que, precisamente, y por haber adaptado la legislación y las relaciones de trabajo, que eran básicamente las heredadas del franquismo, a la flexibilidad demandada por los nuevos tiempos, lleva reportanto resultados tan positivos: la laboral. Aunque, eso sí, mantendría las indemnizaciones por despido; lo cual, tratándose de uno de los 'recortes' más criticados y descalificados hasta ahora por los dirigentes socialistas (y por supuesto sus sindicatos afines) a lo largo de la legislatura, no deja de relevar un reconocimiento, siquiera implícito, de que tan controvertida e impopular medida ha sido un acierto. Y además, como no podía faltar la demagogia, subiría el Salario Mínimo Interprofesional (hasta alcanzar los 1.000 euros en ocho años), pese a que, según la generalidad de los economistas de distinto pelaje, no haría sino provocar más paro. 

Porque, ya puestos, ¿por qué elevarlo solo a 1.000 euros y no a 2.000? Así todos cobraríamos más por nuestros trabajos y seríamos más ricos, ¿no? Y qué sencillo sería. Pero es que resulta que los principios de la economía y su aplicación a la vida real son muchísimo más complicados. La misma fijación de un Salario Mínimo expulsa a buena parte de un determinado sector de la sociedad, concretamente al más joven y sin titulación, del mercado laboral, porque con ello la oferta de trabajo dirigida a ese sector disminuye considerablemente: vamos, que el mismo SMI crea ya de por sí paro. Y cabe imaginar hasta qué punto si además lo subimos arbitrariamente, o al albur de corrientes más o menos demagógicas o electoralistas.

No se trata de una apreciación personal de índole ideológica, ni de pura teoría procedente de los economistas 'neoliberales' llevados por sus prejuicios favorables al 'capitalismo salvaje'; prácticamente cualquier economista más o menos solvente, sea liberal, sea socialdemócrata (y que no tenga como tarea, muy legítima por otra parte, desgastar al Gobierno de turno y hacer populismo fácil en la búsqueda de votos), sostiene lo mismo, porque además la práctica en ese sentido es muy indicativa: precisamente aquellos países europeos que carecen de Salario Mínimo (como Suiza, Suecia y Alemania), no solo cuentan con los índices de desempleo más bajos, sino que los sueldos que se pagan por esos lares son, por ejemplo, un 65% superiores a los de la media en España.

Así pues, y con semejantes propuestas, no son de extrañar los indudables 'éxitos' del PSOE en materia de empleo. El más reciente: los 3,5 millones de parados bajo su último Gobierno. El de Zapatero, en efecto. He ahí el camino que nos señala Pedro Sánchez.