domingo, 14 de junio de 2015

FRAGMENTACIÓN Y FRENTISMO

(Mapa del diario ABC)

Tras la constitución de los Ayuntamientos y los sucesivos pactos para elegir Alcaldes, este es el balance final sobre el signo político de los gobiernos municipales de las capitales de provincia:

- PP: 21 (Almería, Granada, Málaga, Jaén, Ceuta, Melilla, Mérida, Cáceres, Salamanca, Ávila, León, Palencia, Burgos, Orense, Santander, Logroño, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Albacete y Murcia). Como partido más votado y, en la inmensa mayoría de los casos, con la abstención de Ciudadanos.

- PSOE: 17 (Huelva, Sevilla, Córdoba, Ciudad Real, Toledo, Segovia, Valladolid, Soria, Lugo, Oviedo, Huesca, Lérida, Tarragona, Castellón, Palma de Mallorca, Alicante y Las Palmas de Gran Canaria). Casi siempre gracias al apoyo de la extrema izquierda (del pancatalanismo separatista en la Comunidad Valenciana y Baleares), y habiendo sido el más votado en tan solo cinco de esas capitales: Huelva, Segovia, Soria, Lérida y Tarragona.

- Podemos (marcas y coaliciones): 5 (Madrid, Barcelona, Zaragoza, Cádiz y La Coruña). Siempre aupados por el PSOE y, excepto en Barcelona, sin ser los más votados.

- PNV: 3 (Bilbao, San Sebastián y Vitoria). En la capital alavesa, merced a un vergonzante pacto con Bildu y la marca 'podemita', con el que han logrado desbancar a Maroto, del PP.

- Bildu: 1 (Pamplona). Los proetarras regirán el Ayuntamiento de la capital navarra gracias al deleznable, pero previsible, apoyo de la marca de Podemos y otras fuerzas de ultraizquierda.

- Compromís: 1 (Valencia). Los pancatalanistas secesionistas gobernarán la capital del Turia formando un 'tripartito' con el PSOE y la marca 'podemita'.

- IU: 1 (Zamora). Tras un pacto con el PSOE... y una disensión del propio PSOE.

- CiU: 1 (Gerona).

- BNG: 1 (Pontevedra).

- Coalición Canaria: 1 (Santa Cruz de Tenerife). Con el apoyo del PP.

Así pues, el nuevo mapa político municipal no deja de ser un reflejo de la fragmentación del voto de las últimas elecciones locales. Ahora bien, el PP, pese a haber perdido buena parte (13 alcaldías) del mayor poder municipal que jamás ha ostentado un partido en democracia, y tras cuatro años de gestión y digestión de una gravísima crisis económica y a pesar del frentismo político y mediático anti-PP, sigue gobernando la mayoría de las capitales de provincia (21 de 52, esto es, el 40%): no está tan mal si tenemos en cuenta que hay quienes han querido hacer ver que al PP no le votó casi nadie el 24M, pero la realidad es que, mal que bien, resiste.

El PSOE, es cierto, y a pesar de haber obtenido sus peores resultados en unos comicios locales, ha logrado aumentar su poder municipal, aunque a costa de unir sus escaños a los de la ultraizquierda y llevar a esta a los gobiernos locales de grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza. Así, Pedro Sánchez pasará a la historia como el líder del socialismo supuestamente 'moderado' que entregó los ayuntamientos que gobiernan sobre cuatro millones de españoles a los 'monaguillos de Maduro' (definición literal de Felipe González, histórico del PSOE), a la extrema izquierda antisistema que, como tal, se coaliga allí donde puede con unos proetarras con los que se identifica política e ideológicamente.

Eso sí, cabe puntualizar que este nuevo mapa de poder municipal no es reflejo, en rigor, de la voluntad de los españoles expresada en las urnas (al PP se le ha impedido gobernar en 20 ayuntamientos de capitales de provincia en los que ha sido el partido más votado), sino de pactos, sí, absolutamente legítimos, pero en la gran mayoría de los casos movidos por el frentismo puro y duro... y, por cierto, muy propios de los hábitos de la 'vieja política'.