lunes, 25 de mayo de 2015

NO SE HA GANADO POR LA GOLEADA EXIGIDA

El PP ha ganado las elecciones municipales (más de 400.000 votos y 1.926 concejales sobre un PSOE que, incluso pese a haber perdido 700.000 sufragios, se presenta increíblemente como vencedor) y ha sido el más votado en la inmensa mayoría de las capitales de provincia y en nada menos que 11 de 13 de Comunidades Autónomas: el mapa electoral español ha vuelto a teñirse de azul. Sin embargo, dado que es el único partido al que se le exige que se imponga por goleada (a otros, con quedar segundos o terceros se les proclama claros triunfadores), no ha conseguido ni mucho menos los objetivos marcados. De tal forma que en las próximas fechas ha de intentar salvar los muebles y alcanzar acuerdos en aquellos lugares en los que no pueda constituir mayorías un nuevo (pero viejo y previsible) Frente 'Antipopular' de las izquierdas (porque el socialismo 'moderado' no va a tener empacho alguno en coaligarse con el chavismo ibérico); así por ejemplo, en la Región de Murcia (y en la capital murciana), la Comunidad de Madrid (la importante plaza que se podrá conservar), La Rioja o Castilla y León, donde deberá contar con al menos la abstención de Ciudadanos para poder gobernar, siquiera en minoría.

A su vez, por supuesto, en la dirigencia del PP deberían tomar cumplida nota de descenso electoral tan monumental (dos millones y medio de votos menos): habría que preguntarse si tamaño desgaste deriva tan solo de la digestión de la crisis económica, las medidas impopulares adoptadas y el inmenso ruido generado por el tratamiento político y mediático de determinados y/o supuestos casos de corrupción, o bien si además ha tenido algo que ver un excesivo pragmatismo tecnócrata que ha llevado a un cierto abandono de la defensa de principios y valores que habrían de caracterizar a un partido liberal-conservador.

Porque estos últimos comicios también han servido para romper otro tópico: que la abstención favorece al Partido Popular y perjudica a las izquierdas, argumento que se ha solido utilizar para restar legitimación a victorias electorales del PP. En esta ocasión, al igual que en las pasadas elecciones europeas, ha sido buena parte del electorado afín al centro-derecha el que se ha quedado en casa, y en cambio aquel más inclinado ideológicamente a la izquierda, ante la perspectiva de derrotar a su denostado PP, se ha movilizado en las urnas: caso significativo el de Madrid capital, que tendrá una alcaldesa de extrema izquierda antisistema que, como buena comunista, aboga por una alta fiscalidad y un intervencionismo económico atroz; aunque merced al apoyo, eso sí, del españolista, socialdemócrata y partidario de impuestos bajos Antonio Miguel Carmona. Pero todo sea por impedir que gobierne la más votada, Esperanza Aguirre; como es sabido, el diablo encarnado en mujer para cualquier progre que se precie.

Sea como fuere, en el PP deberían sacar conclusiones de resultados tan llamativos y actuar en consecuencia. Entre ellos, que ha quedado de nuevo patente que el votante de centro-derecha castiga mucho más la corrupción que el de izquierdas. A buen seguro, porque no entiende ni de patentes de corso ni de superioridades morales.

6 comentarios:

Cliente X dijo...

Como dijo Rivera, otra "victoria" como ésta y adiós PP.
No quiero que ganen las izquierdas, pero el PP lo ha hecho tan pero TAN mal que no puedo decir menos que se lo merece y que me alegro por ello.
Ni siquiera a mí que me encanta Aguirre la he votado... ¿para qué, si luego la pueden cambiar en cualquier momento? Creo que el PP es un proyecto agotado y más les vale a los que aún defienden los principios y valores que en un día representó ese partido optar por alguna de las formaciones que pretenden regenerar la vida política. El mismo Ciudadanos está MUY falto de cuadros, y no viene lastrado por las prácticas y escándalos que han salpicado al PP.

La derecha debe hacer lo mismo que la izquierda, que se ha dado un lavado de cara. Podemos es el nuevo PSOE, ya verás como pactan allá donde tengan oportunidad.

Pedro Moya dijo...

El PP lo ha hecho tan rematadamente mal que, bajo su Gobierno, España está saliendo de la peor y más larga crisis económica de la democracia, hasta el punto de evitar un rescate que se daba por irremisible, pasar de ser el lastre económico de la Unión Europea al que más crece y, por ello, el mejor ejemplo a seguir, y generar empleo a un ritmo sin precedentes (la mitad de toda la UE). Menos mal que se está haciendo mal; si se hubiese gestionado meridianamente bien, nos hubiésemos salido. Las razones del desgaste electoral, desde mi punto de vista, se hallan expuestas en esta misma entrada, y no voy a repetirme; desde luego, en lo que se ha actuado de manera manifiestamente mejorable es en la comunicación, sempiterno problema del PP que nunca logramos resolver mientras nos limitamos a incidir en él.

Eso sí, dar por muerto al PP habiendo sido el partido más votado con absolutamente todo en contra me parece cuando menos muy precipitado. Es más, vaticino que le queda mucha cuerda ante las generales que se celebrarán dentro de seis meses y la perspectiva de la consolidación y extensión de la mejoría económica, lo que no obsta para que, en efecto, deba haber un cambio de caras y también de discurso y actitudes, que han de ser de mayor calado político. A mí particularmente no me atraen los cantos de sirena de ningún partido 'emergente' (incluido el que pretende 'regenerar' la vida política con tránsfugas encabezando sus filas), entre otras razones porque considero que el PP sigue siendo el que más se acerca, y de lejos, a las ideas y principios liberal-conservadores que yo defiendo; aunque reconozco que se debería poner más el acento en ellos.

Cliente X dijo...

Yo lo veo de otra manera. El PP ha extendido la crisis haciendo que sea "la peor y más larga". Como le recordó a Marrano Doña Rosa Díez, sí que ha habido rescate (de la banca, pero rescate). ¿Las razones del rescate? Hombre, pues lo que los electores entienden porque el PP comunica muy bien es que incumple su programa electoral en materia fiscal, antiterrorista, e incluso ni siquiera respeta a los candidatos que eligen los votantes colocando al que quieren (caso de Madrid). Y en tema de corrupción han llegado a desbancar al PSOE, lo que parecía imposible.

Si para ti un partido liberal es el que sube el IRPF más de lo que pedían los comunistas, sitúa el IVA en el nivel más alto de la historia de España, no recorta los gastos como pedía Esperanza Aguirre y tiene sus listas plagadas con imputados y corruptos empezando por el propio Rajoy a quien El Mundo dejó en evidencia publicando sus whatsapps con Bárcenas demostrando que nos MINTIÓ en sede parlamentaria pues... me parece que tenemos un concepto diferente de lo que es el liberalismo, por decirlo suavemente.

Pedro Moya dijo...

En primer lugar, reprochar un insulto: se puede ser muy crítico con el presidente del Gobierno sin necesidad de insultarle, y menos utilizando un calificativo tan inapropiado máxime viniendo de quien viene (en este caso sí que cabe mirarse al espejo); en segundo lugar, denunciar una media verdad que, por mucho que se haya repetido como consigna, no deja de ser una mentira, y como tal media verdad, la peor de ellas: es cierto que ha habido un rescate a la banca, pero situarla al mismo nivel que la intervención general de la economía a la que tuvieron que someterse Irlanda, Portugal o Grecia (y que España pudo evitar, y con ello recortes de sueldos y pensiones del 25-30%, por ejemplo), es ni más ni menos que engañar a sabiendas a la opinión pública. Y por mucho que viniera de su admirada Doña (sic) Rosa Díez, ella sí, absolutamente arrollada por las urnas (por lo que en tal caso sí puede vaticinarse la muerte de su proyecto político, y lo siento por usted).

Cierto es que la corrupción ha pasado una ingente factura electoral al PP, y de ello se debe tomar cumplida nota pese a que su Gobierno haya sido el único que haya aprobado medidas legislativas concretas para luchar contra ella; ahora bien, afirmar que se ha superado en ese terreno al PSOE, único partido sentenciado judicialmente en firme por financiación ilegal, y que además ha protagonizado la mayor y más desvergonzada trama de corrupción de la democracia, la de los EREs falsos, es al menos temerario. En cuanto al liberalismo: a mí me gustaría un PP más liberal, pero su última bajada de impuestos (tras, en efecto, subirlos ante la urgencia de cuadrar unas cuentas públicas en estado calamitoso) hasta el punto de colocarlos por debajo de como estaban con Zapatero, su liberalizadora reforma laboral (que tan buenos resultados está reportando), sus reformas en materia financiera, de comercio, transportes, arrendamientos, unidad de mercado..., su reducción del gasto público (en 18.000 millones de euros, que incluye la eliminación de 2.000 empresas públicas), etc., lo sitúan a distancia considerable de otros que, por mucho que se declaren como 'social-liberales', abogan por ejemplo por subir impuestos e incluso recuperarlos, y para más inri por meterse en nuestras casas para prescribirnos cuántas personas podemos habitar en ellas. Vamos, es que ni Podemos. Aunque reconozco que el actual PP debería ser más audaz desde el punto de vista liberal, pero la verdad es que en comparación con lo que hay...

En cuanto a los imputados, hay muchísima hipocresía: quienes son muy exigentes con los demás, son harto condescendientes consigo mismos (Griñán, Chaves, López Aguilar... incluso algún caso ha tenido ya Ciudadanos sin tan siquiera haber tocado poder). Pero hombre, los que seguís a pies juntillas las consignas del furibundo antimarianismo mediático os empeñáis en pedir la dimisión de vuestro denostado Mariano basándoos en unos 'sms', que además demostrarían en último término que Rajoy dejó de atender los requerimientos de Bárcenas. Pero vosotros, a piñón fijo, y a seis meses de las elecciones generales. Mucho ánimo.

Cliente X dijo...

Mira, el insulto permanente es el que nos hace D. Mariano tomándonos por tontos. El PP ha defraudado a sus electores y eso se ha visto claramente en las urnas, porque frente a esas tesis de que lo que le falla es la comunicación hoy mismo EDUARDO INDA (que no es precisamente un izquierdista) decía en el programa de Federico:

"Lo que le ha llevado (al PP) a la puñetera calle no es la política de comunicación. Lo que le ha llevado a la puñetera calle es la financiación irregular, son los sobresueldos, los ajustes, el incumplimiento flagrante del programa en materia fiscal, del aborto y antiterrorista".

Si crees que el PP reduce el gasto público, combate la corrupción y ha tomado medidas que faciliten la recuperación económica, sigue apoyándoles. Yo pienso que ha hecho todo lo contrario. Pero ojo, que me parece bien. Porque eso es lo que se puede esperar de cualquier político, perjudicar a la ciudadanía.

Pedro Moya dijo...

Obviamente, me encuentro muy alejado de tu perspectiva sobre el desempeño de un político en su noble actividad de servicio público, papel que de hecho realiza la inmensa mayoría de ellos. Algo, por lo demás, muy significativo.