sábado, 21 de febrero de 2015

EL FARO 'PODEMITA'

Otra jornada gloriosa para las libertades y el pluralismo político de aquella 'experiencia democrática de Venezuela' que resaltara en su momento un inefable y muy progre cineasta, de ese ejemplo de democracia cuyas virtudes cantara el Mesías 'anticasta' que aspira a gobernarnos y hacernos felices, de ese faro bolivariano del populismo de ultraizquierda y que puede acabar siéndolo de la misma España (que, entonces sí, no la conocería ni la madre que la parió). No contentos con mantener en prisión a todo un líder de la oposición, Leopoldo López, la policía política del chavismo no ha tenido empacho alguno en detener al mismísimo alcalde de la capital, Alfredo Ledezma; que comete el pecado de no ser afecto al régimen y, encima, imponerse en las urnas merced al voto de esa parte de la sociedad venezolana más urbana, informada y dinámica, y que, en consecuencia, no traga con un 'socialismo del siglo XXI' tan represor y antidemocrático como ruinoso y fabricante de miseria.

Imperdonable para el indocto y rudo conductor de autobuses al que se le aparece el Caudillo (bolivariano) en forma de pájaro y, obviamente, para todos aquellos sus secuaces que sacan buen provecho de oprimir y empobrecer a la otrora próspera y admirable república democrática. Y sin que, por cierto, el mundo libre, el que debería velar por la defensa de los valores y principios de la libertad y la democracia en todo el orbe, diga esta boca es mía ni mueva un solo dedo, lo que sin duda envalentona todavía más al digno sucesor de Chávez. Es más, a los únicos que se les oye por estos lares son a quienes incluso les ríen las gracias, 'asesoran' y hasta consiguen financiación de semejantes 'Tiranos Banderas': los mismos que se presentan (y son presentados) como la gran y nueva 'alternativa' a la 'vieja política' que 'regenerará' la democracia. Que Dios (y las urnas) nos pillen confesados.

Porque si para algo ha servido la grotesca, y muy bolivariana, comparecencia pública del célebre ideólogo y sagaz empresario Monedero es para confirmar que los supuestos 'trabajos de asesoramiento' pagados a precio de oro por el régimen chavista no son más que una burda vía de financiación al nuevo partido de la rancia izquierda mesiánica. Como tampoco regateaba en gastos el Gobierno tiránico de Venezuela a la hora de agasajar a sus 'consultores' españoles en sus desplazamientos y estancias en su soñado edén. Aunque nada que no se haya visto ya: los 'tontos útiles' que, procedentes de cualquier país 'capitalista', desempeñaban gustosos el papel de propagandistas del comunismo, lo mismo del soviético que del cubano, eran convenientemente agasajados con unos privilegios solo al alcance de la minoría dirigente de la 'nomenklatura' político-burocrática del régimen; no fueran a mezclarse con la miseria que imperaba en el resto del paraíso y, con ello, correr el riesgo de que arraigados prejuicios 'burgueses' les hicieran hasta cambiar de idea. Pues bien: no hay mejor manera de cantar las excelencias del socialismo del siglo XXI que alojándose, previo pago del generoso Estado bolivariano, en los apartamentos más caros y lujosos de Caracas y con vistas a espléndidos campos de golf; lejos, pues, de las cuitas del venezolano de a pie, que se las ve y se las desea para comprar pollo o papel higiénico. 

Todo ello sin contar con la, en efecto, extraordinaria competencia como 'emprendedores' que atesoran los Monedero y compañía: la fundación con la que 'asesoraban' al régimen chavista lograba 'aligerar' las gestiones burocráticas de tal forma que enviaban divisas en apenas un mes, frente a los tres años que debía esperar el común de los empresarios españoles. Unos linces.

Así se derrota al infame capitalismo: está en la historia.