viernes, 14 de noviembre de 2014

SÁNCHEZ: DIFERENTES VARAS DE MEDIR

Tan raudo y terminante en dar de baja a militantes socialistas implicados en el caso de Caja Madrid, como prudente y condescendiente con Chaves y Griñán, sometidos a investigación por el Tribunal Supremo por su posible participación en los ERE falsos, la más ignominiosa trama de corrupción de la democracia. ¿Y a qué se debe semejante diferencia de trato? Porque si el límite lo situamos en la imputación, como ha sugerido el propio Sánchez y aseverado Susana Díaz, usuarios de las tarjetas 'black' como Virgilio Zapatero no han sido, al menos todavía, imputados, y sin embargo con ellos se ha sido absolutamente implacable.

Y es que Chaves y Griñán (por cierto, los dos últimos presidentes del PSOE) son dos verdaderos prebostes del socialismo, a los que a Sánchez le resulta mucho más difícil atreverse a tocarles un solo pelo; y más estando delante, o detrás, Susana Díaz, a la que tanto debe el nuevo secretario general del PSOE. Además, tienen a favor la menor repercusión mediática del caso (al menos respecto al de Caja Madrid, por su naturaleza especialmente escandalosa, o a la trama Púnica, que conllevó un despliegue policial espectacular y convenientemente resaltado por las televisiones): al hecho de que a un progre, como tal depositario de una supuesta superioridad moral, se le suele aplicar una exigencia de responsabilidades políticas mucho más laxa que a alguien del PP, derechista y por tanto sospechoso aunque llegara a demostrarse su inocencia, ni Chaves ni Griñán han sido objeto de ninguna detención ni de la correspondiente 'pena de telediario', causa de tantísimos ceses y dimisiones.

Porque en el ámbito mediático-político todavía hay clases, sí. Y de ahí también las diferentes varas de medir.