sábado, 15 de noviembre de 2014

NI HACIENDO TRAMPAS


Mi respuesta en #ElPulso, sección del diario La Opinión de Murcia en la que participo los sábados. Hoy el debate lo he planteado yo mismo: ¿ha sido el 9-N un fracaso del nacionalismo catalán?

El ejercicio del tan demandado ´derecho a decidir´ de los catalanes se ha plasmado, por obra del nacionalismo catalán, en un grotesco circo seudoplebiscitario: sin censo (hay quien ha votado hasta tres veces), con urnas de cartón y sin garantías de imparcialidad. Una farsa que, no por ridícula, debería dejar de tener consecuencias ante la Justicia, ya que ha supuesto toda una burla, no solo a las reglas de juego de la democracia, sino a la soberanía nacional del pueblo español y al Estado de Derecho. Pero ni haciendo trampas: incluso dando por buenos los resultados publicados por la Generalitat, de los llamados a participar en tamaña pantomima, lo hizo un escuálido 36%; y tan solo un 30% votó a favor de la independencia. ¿En tan exiguos porcentajes se cifra el intenso deseo del 'derecho a decidir'? ¿Esta es la irrefrenable ola independentista que invade Cataluña?