jueves, 23 de octubre de 2014

PEDRO SÁNCHEZ Y LOS LEGADOS

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y en su primer debate de Presupuestos como líder de la oposición, Pedro Sánchez calificó de 'obsceno' reivindicar 'el legado de Rato (incurso en el escándalo de las tarjetas 'black' de Caja Madrid) y Acebes (sorprendentemente imputado por el juez Ruz a propósito del 'caso Bárcenas')'. Quizá el legado que haya que reivindicar es el de Zapatero, o más bien el de Felipe González, su declarado ejemplo a seguir: en ambos casos, el de los récords de paro, los déficits galopantes y, en suma, la práctica quiebra económica de España. Ruinosas herencias, auténticos desaguisados socialistas que el PP ha tenido que arreglar: el PP de Aznar, propiciando la etapa de mayor prosperidad y más creación de empleo de la democracia; el PP de Rajoy, de momento, ahuyentando el fantasma del rescate de nuestra economía, que incluso muestra visos de mejoría por primera vez desde que empezó la crisis. Es la pura realidad, independientemente de que cada cual deba rendir cuentas por comportamientos nada edificantes, en algún caso supuesto, y que, de todas formas, nada tienen que ver con la brillante gestión económica del periodo 1996-2004.

Sea como fuere, en efecto, el economista pero muy ocurrente Pedro Sánchez, que poco ha tardado en apuntarse a la demagogia más pueril (y es que Podemos aprieta, y mucho), era miembro de la Asamblea de Caja Madrid cuando tuvieron lugar hechos tan escandalosos y vergonzosos, y que también protagonizaron miembros de su partido y de la izquierda caviar en general. ¿Y qué hacía entonces el ahora líder del socialismo hispano? Desde luego, parece ser que, junto al resto de asamblearios, carecía de tiempo y recursos para detectarlos, aunque no para lograr condiciones hipotecarias especialmente ventajosas. Y es que ha tenido que llegar el actual Gobierno, sí, para que, a través de las investigaciones del FROB, por fin se destapara la ignominia.


Poco después, se dieron a conocer los nuevos datos de la Encuesta de Población Activa, que siguen batiendo marcas: 195.200 desempleados menos en el tercer trimestre, lo que lleva a que la tasa de paro baje del 24% por primera vez desde el último trimestre de 2011, justo cuando el PP llegó al Gobierno. Además, se sigue creando empleo neto: concretamente, 151.000 nuevos puestos de trabajo entre junio y septiembre, lo que supone el mayor incremento desde 2007, es decir, cuando empezaba una crisis que algunos, o muchos, se empeñaban en negar entonces. Con todo, el número total de ocupados alcanza la cifra de 17.504.000, guarismos que no se alcanzaban desde el tercer trimestre de 2012.

Magnífica noticia que cabe resaltar en su justa medida, porque el hecho de que cada vez más personas, y a un ritmo intenso y hasta ahora desconocido, encuentren empleo es para destacarlo y, desde luego, congratularse. Y más ahora cuando hay quien habla de 'legados' que se deberían o no 'reivindicar'. En efecto, no hay que más que comparar datos objetivos bajo unos Gobiernos respecto de otros.