domingo, 28 de septiembre de 2014

CONTRA EL SEPARATISMO, CONSTITUCIÓN Y LEY

Nadie está por encima de la soberanía de la nación española ni de la Constitución y las leyes de la que emanan, y que como tales la protegen y garantizan; ni tan siquiera un iluminado con ínfulas de grandeza que responde al nombre de Arturo. El nacionalismo separatista catalán ha hecho realidad su amenaza con la firma del decreto por el que se convoca un referéndum ilegal, tan es así que pretende birlarle al conjunto del pueblo español su soberanía, y el Gobierno de la nación, como garante de la legalidad y su cumplimiento, ha empezado a responder al órdago golpista con los instrumentos del Estado de Derecho. Un Consejo de Ministros Extraordinario, con el informe solicitado al Consejo de Estado en las manos, presentará los pertinentes recursos al Tribunal Constitucional, que suspenderá automáticamente la convocatoria de la consulta secesionista antes de emitir su fallo.

El señor Mas deberá respetar las resoluciones del Alto Tribunal, so pena de declararse en rebelión; en tal caso, habría que aplicar las previsiones legales y constitucionales al respecto: en concreto, sí, el artículo 155 de nuestra Carta Magna, que reza así: '1. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general; 2. Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas'.

Contra la amenaza separatista de romper la unidad de España, es hora de la Constitución y la ley.