jueves, 7 de noviembre de 2013

CIERRE DE CANAL 9: NI EL PRIMERO, NI EL ÚLTIMO

Quizá sea debido a la mayor notoriedad nacional que Canal 9 ha ido adquiriendo en sus 24 años de historia, sobre todo por medio de programas de éxito como 'Tómbola' (pionero de las 'teletertulias' de cotilleo tan en boga ahora); pero, en puridad, la valenciana no ha sido la primera televisión autonómica pública en cerrar: antes lo hizo 7 Región de Murcia, a instancias por supuesto del Gobierno autonómico murciano, que no pudo seguir pagando los más de 30 millones de euros que aportaba al año. De tal forma que rescindió el contrato con la empresa concesionaria (puesto que se trata de un modelo distinto al valenciano y al de la mayoría de los canales públicos: una televisión de titularidad pública, gestión privada y financiación mixta, pero en su mayor parte privada) y a partir de entonces se interrumpió la emisión en directo, aunque manteniendo la señal con programas 'enlatados'; ahora funciona a medio gas, básicamente a través de los informativos, a la espera de una nueva concesión que incidirá en un modelo similar aunque a un mucho menor coste para las arcas públicas regionales.

También hubo otra diferencia fundamental con respecto al caso de la televisión pública valenciana: el ERE que presentó 7 Región de Murcia fue aprobado sin impedimentos por los Tribunales, entre otras razones porque el personal afectado pertenecía a la empresa concesionaria, como tal privada. Y es que ha sido la declaración de nulidad del ERE de Canal 9 por parte del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana la que ha empujado al presidente Fabra, que pretendía limitarse a introducir cambios en la gestión, a decretar el cierre de la Radio Televisión Valenciana. ¿Significará el principio del definitivo certificado de defunción de un modelo de 'televisión pública' que, so capa de ofrecer un 'servicio público' o promover determinadas peculiaridades regionales o 'hechos diferenciales', se ha dedicado más bien a competir en audiencia con canales privados tirando de pólvora del Rey hasta no dar más de sí?

Porque hay quien ha puesto ya sus barbas a remojar: es el caso de Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, que ha anunciado que emulará a su correligionario Fabra si a Telemadrid lo hacen inviable los sindicatos izquierdistas que allí anidan. Por su parte, María Dolores de Cospedal ha insistido en su anuncio electoral de privatizar la televisión autonómica de Castilla-La Mancha, que lleva tiempo sometida a un proceso de saneamiento para hacer atractiva su gestión privada. En cuanto al resto de las autonomías, aunque resulta difícil imaginar que Gobiernos como los de Cataluña y Andalucía se desprendan de instrumento de propaganda tan poderoso, no cabe descartar nada: porque cuando las cuentas, esa imposición de la cruda y 'neoliberal' realidad, no salen y la deuda engorda hasta niveles insoportables, es preferible incluso desde el punto de vista electoral prescindir de un canal de televisión, por mucho que duela, que acabar tomando medidas de reducción del gasto más drásticas y mucho más impopulares.

Y es que, en efecto, y tal y como denuncian sus trabajadores, el cierre de la Radio Televisión Valenciana, como los que puedan venir, es culpa de los políticos: pero decisión exclusivamente política fue en su momento crearla, y su pervivencia y expansión se basaron siempre en objetivos y requisitos puramente políticos, no precisamente en demandas procedentes del mercado o la sociedad civil. No de otra manera se puede explicar que Canal 9 haya llegado a disponer de más plantilla que Antena 3 y Tele 5 juntas. Hasta que se ha demostrado que el Presupuesto no lo aguanta siempre todo por muy 'público' que sea, y que, una vez más, el concepto de 'Estado-empresario' no es garantía alguna de viabilidad; bien al contrario, ya que se rige por criterios burocráticos y políticos y no económicos y de mercado.

En suma, el cierre de Canal 9, que ni es el primero de una televisión autonómica pública ni muy posiblemente sea el último, es una de las muchas 'depuraciones' que ha traído consigo la crisis; aunque de manera algo tardía en este caso.

3 comentarios:

Veritat dijo...

No de otra manera se puede explicar que Canal 9 haya llegado a disponer de más plantilla que Antena 3 y Tele 5 juntas


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Falso:
Eso de que Canal 9 ó TVV tuvo más plantilla que todas las privadas juntas es totalmente falso; es más, es una mentira interesada difundida por medios de comunicación, como varios diarios, que, oh, casualidad, tienen grupos de televisión, ya sea de ámbito local o nacional. Son en definitiva parte interesada. Mienten.

Como muestra este dato: "En 2007, el equipo humano del Grupo Antena 3 estaba compuesto por 2.109 personas."

Extraído de su propia página web http://www.atresmediacorporacion.com/a3document/2012/05/23/DOCUMENTS/00005/00005.pdf

Añádele que Tele 5 puede tener más o menos trabajadores pero hay un ente, Mediaset, del cual forma parte la cadena, que en 2011 contaba con más de 1400 personas.

Aparte de que muchas de los técnicos y periodistas que puedes ver por un plató trabajan en subcontratas o en otras productoras, no son plantilla.

Su mentira se desmorona si se coteja la información.

No hay que creerse todo lo que se lee o escucha; por eso es tan importante que haya distintos medios de información, y sobre todo veraz.

Paco Giménez dijo...

Fabra lo ha bordado, desde luego. Está demostrando ser más que listo. Y el artículo, certero, como todos los tuyos, Pedro. Enhorabuena una vez más.

Pedro Moya dijo...

Muchas gracias, Paco. Me alegra que te haya gustado.

Por lo demás, y relativo a la plantilla que llegó a tener Canal 9, y lo que le ha costado al ciudadano valenciano mantenerla, he aquí los datos concretos y argumentados: http://www.elconfidencial.com/comunicacion/2012/02/06/la-privatizacion-de-las-tv-autonomicas-choca-con-una-plantilla-de-11000-trabajadores--92023.