viernes, 10 de mayo de 2013

LA ENÉSIMA HUELGA, O EL DÍA DE LA MARMOTA

Si uno no anda equivocado, es la segunda vez que una asociación ¡de padres! se permite el lujo de promover que los alumnos no acudan a clase, aunque reconozco que me siento incapaz de fijar el número exacto de huelgas que la progresía profesoral (me resisto a llamarla educativa) ha convocado desde que gobierna el PP; porque hay que puntualizar que sindicatos como CSIF o ANPE, o en el caso de Murcia asociaciones de estudiantes como Feremur, no apoyaron el último paro general. Y todo porque se plantea una mínima reforma de una enseñanza que, merced entre otras causas a las funestas teorías aplicadas por ideólogos logsianos y de la pedagogía constructivista, se halla por los suelos.

Precisamente, hace prácticamente un año, y con motivo de otra de las huelgas organizadas por los de siempre, escribí al respecto en este mismo blog: pues bien, como si hubiésemos vivido una especie de Día de la Marmota, mis consideraciones acerca del mayor o menor éxito de la convocatoria, las verdaderas razones (políticas) de la misma, o los males que siguen aquejando a nuestro sistema de enseñanza, son exactamente las mismas. No es necesario cambiar la más mínima coma. Porque, en suma, una profunda reforma educativa, mal que le pese a algunos, sigue siendo la gran asignatura pendiente.