viernes, 2 de noviembre de 2012

SIN LANZAR LAS CAMPANAS AL VUELO

Parece ser que, al menos en lo que queda de año, no será necesario solicitar el rescate, 'rescatín' o línea de crédito: el Gobierno de la nación, tras las fructíferas emisiones de deuda de este mes, tiene de momento las necesidades financieras cubiertas. Además, el dato de reducción del déficit público que se dio a conocer (descendió en septiembre al 4,39%, y en términos homogéneos, es decir, sin contar las transferencias a otras administraciones públicas, incluso al 3,93%) nos sitúa en una posición muy favorable ante Bruselas y los mercados, ya que se están haciendo los deberes y nuestra economía transita por el camino adecuado hacia el cumplimiento de los objetivos pactados con la Unión Europea.

Además, aunque la ansiada recuperación de la economía española está todavía lejos de ser una realidad, determinados indicadores, sin duda positivos, señalan el inicio de un cambio de tendencia. Así está ocurriendo, por ejemplo, con las exportaciones (cuyo saldo favorable ha sido de más de 8.000 millones de euros), el turismo (47 millones de foráneos han visitado España hasta septiembre, un 4% que en 2011), en inversión directa extranjera (donde España se ha situado en el cuarto puesto del ranking europeo como país inversor más atractivo, solo por detrás de Reino Unido, Alemania y Francia) e incluso en empleo (donde se observa una sensible contención de la destrucción de puestos de trabajo en el sector privado, además de un incremento en el número de nuevos autónomos, concretamente en más de 100.000). Por tanto, empieza a advertirse un punto de luz, siquiera tenue, al final del túnel. Son datos que solo pueden servir de acicate para continuar con las reformas y medidas de ajuste, pero ni muchos menos para lanzar las campanas al vuelo.