martes, 5 de octubre de 2010

CHÁVEZ Y LA ETA: MÁS DE LO MISMO


De nuevo tenemos en primera plana de la actualidad datos e indicios que inciden en las relaciones entre el chavismo y la banda terrorista ETA, y más concretamente en la protección y el apoyo que el primero presta a la segunda. Y otra vez surgen las mismas reacciones por parte de los actores de la película: Nuestro Gobierno, pusilánime, se limita a 'pedir información' al régimen de Chávez, que niega la mayor. En suma, unos y otros vuelven a tomarle el pelo a la opinión pública española, a la que ahora se pretende hacer comulgar con ruedas de molino con argumentaciones tales como la realizada al unísono por Chávez y Chaves: No hay que creer a los etarras; como si las informaciones procedieran únicamente de boca de los terroristas. En cualquier caso, resulta cuando menos curioso que quienes en su momento proclamaron la incapacidad de la ETA para mentir con tal de utilizar y manipular los atentados del 11-M, se agarren ahora a una premisa absolutamente contraria.

Como acerca de este deleznable y siniestro asunto no ha habido novedad alguna, y dado que lamentablemente nos hemos encontrado con más de lo mismo, me permito remitir a mis lectores a las reflexiones que ya dejé patente en un 'post' que publiqué en marzo: http://apuntesenlibertad.blogspot.com/2010/03/los-amigos-de-nuestros-enemigos.html.

2 comentarios:

un amigo dijo...

Es curioso que los mismos que no creeis a ETA cuando dice que no tuveron nada que ver con el 11-m la creais cuando dicen que entrenaron en Venezuela y COlombia no lo olvidemos, por qué a Santos no se le ataca, supongo que por lo mismo que nada se dijo cuando Uribe cambió la constitución una vez para volver a presentarse(con votos comprados en el senado por resolución firme) o cuando para presentarse por tercera vez volvió a intentarlo. Por cierto Uribe a diferencia de Zelaya no recibió un golpe de estado.

Pedro Moya dijo...

Eres todo un experto en mezclar churras con merinas, Paco de mi alma. En cualquier caso, era la izquierda la que elevaba a la categoría de verdad absoluta el desmentido de la ETA tras el 11-M; vuelvo a insistir en que los indicios que señalan que los etarras disfrutan del respaldo y la protección del régimen chavista no proceden sólo de las declaraciones de los propios terroristas. En su momento, el juez Eloy Velasco los puso negro sobre blanco.

Lo que resulta verdaderamente asombroso es la defensa a ultranza que el Ejecutivo socialista hace de la dictadura de Chávez, aún cuando en su Gobierno presta servicios un etarra reconocido como Cubillas, y del que hace tiempo la Audiencia Nacional pidió la extradición. ¿Acaso sabe algo el régimen de Chávez, por ejemplo sobre las negociaciones con la ETA, que el Gobierno de Zapatero quiera esconder?